1. Odio el tabaco, sobre todo en el ascensor y las colillas en la playa.
2. Odio las pipas y sus cáscaras esparcidas por las aceras.
3. Odio a los flojos, los zánganos y los holgazanes.
4. Odio a las personas que siempre están poniendo excusas, especialmente si son de ámbito personal e íntimo. Ejemplos verídicos: «No puedo ir a clase estos días porque tengo cistitis» (cierta mamarracha nos mandó esta perla en un correo a varios compañeros), «La profesora no puede venir hoy porque tiene diarrea» (mi adorada Naoko de la EOI), o «La clase que tenemos a última hora la vamos a quitar porque tengo que recoger a mis niñas de la guardería» (dicho por la peor y más informal profesora que he tenido en la facultad, entre otras muchíiiisimas excusas).
5. Odio sujetar la puerta del portal y que el puerco del vecino pase sin darte las gracias -o a veces sin decirte hola.
6. Odio a las personas que, mediante el nick del messenger, te informan de todo lo que están haciendo en cada momento: «En la playa», «Duxandome», «Paseando al perro», «Chupando alcachofas»…
7. Odio la calefacción
8. Odio las obras del metro
9. Odio los gritos en la calle, especialmente cuando son madres regañándoles a sus hijos. ¿No se dan cuenta de que están ellas están molestando mucho más que sus niños?
10. Odio los tatuajes.
11. Odio las pulseras en los tobillos y los anillos para los dedos de los pies.
12. Odio el sonido del llanto de los niños.
13. Odio la celulitis (pero sólo la mía; la de las demás me encanta!)
14. Odio tirar comida a la basura.
Seguro que odio más cosas… ya las iré poniendo. Y vosotros, ¿qué odiáis?
Jaja, me gusta este post. Allá voy:
en principio, comparto contigo los siguientes odios; el nº 1, 5 (este me fastidia bastante), 8 (mucho, mucho, mucho), 12 (el llanto de los niños está diseñado para ser especialmente desagradable a nuestros oidos, con la finalidad de que deseemos atender las necesidades en seguida con tal de que callen. Es horrible).
Y también odio:
1. La música muy alta a horas tardías de la noche (cuando es tu vecino de la pared de al lado, jode mucho).
2. El ruido en general.
3. Los merdes en especial.
4. Que gente con la que no tengo trato me pregunte por mi vida (como si le importara)
5. Los comentarios con 2das intenciones, por dos motivos; porque no las suelo pillar, y si las pillo me joden más que un comentario directo. A mí que me hablen claro.
6. Los grafitis (los pintorreos de fulanito firmando sobre una pared, porque sí. Los grafitis bien hechos me gustan)
7. Las cacas de los perros, en las aceras y jardines (pero mucho, mucho, mucho, ¡¡¡¡aaaaggg es que las odioooo!!!!!)
8. La publicidad.
Que a gusto me he quedao.
Y si se me ocurre algo más, lo pondré, vale?
A mi la palabra “odio” me parece demasiado fuerte y de momento nada ni nadie ha merecido que la use seriamente, aunque hay cosas que me fastidian bastante.
Por ejemplo que la gente sea tan guarra y tan puerca como para sembrar la calle de tarrinas de helado usadas.
Por cierto que nunca me gustaron tampoco las pulseras y anillos en los pies y la calefacción sólo me resulta molesta en el sur, donde la gente parece tenerla permanentemente fuera de control.
Las segundas intenciones me parecen inevitables muchas veces (incluso en la gente que dice que no las tiene, siempre hay segundas intenciones más o menos inconscientemente) lo que más me jode es la gente que se piensa que no te das cuentas de sus segundas intenciones sólo porque no actúas como ellos.